3 de octubre de 2011

Cerdos salvajes




         René es el estudiante más brillante de la universidad, es un cerdo de familia burguesa inmerso en su tesis de licenciatura: "La morfología de las especies y la evolución porcina", una investigación que le ha costado sangre, sudor y lagrimas durante más de un año.
Se ha documentado en las mejores bibliotecas del país, ha viajado hasta el desierto de Europa donde ha encontrado restos porcinos de más de 50.000 años de antigüedad, ha recogido restos de una antigua civilización extinguida y un libro escrito en francés llamado biblia, exactamente igual a nuestro libro santo.
René tiene en sus manos la teoría de la evolución de las especies. Le ha citado hoy en el restaurante Corral su director de tesis, Pierre Ferrand, rector de la universidad y futuro ministro de educación. Desde luego es un cerdo con mucho peso y René sabe que bajo su sombra puede escalar peldaños rápidamente.

        Media hora antes, René acude al restaurante, pide un vermut de bellotas y repasa minuciosamente todos los capítulos de su tesis, casi trescientas páginas que revolucionarán el pensamiento de la raza porcina. Se pregunta cual será la reacción del clero. Después de la publicación de su libro nadie podrá decir "dios creo al cerdo a su imagen y semejanza hace 8.000 años", él demostrará que la vida comenzó en el agua hace millones de años y que la evolución de las especies nos ha llevado hasta los únicos seres  conscientes del planeta, el cerdo inteligente.

         Ferrand llega puntualmente, saluda a René y sin más preámbulos va directamente al grano:
        - Me llegó su tesis hace tres días y quiero felicitarle por su gran trabajo, espectacular y completísimo. A cambio de su tesis, yo le ofrezco dos cosas: un futuro nombramiento como asesor del ministro de educación y una tesis que traigo conmigo y que sustituirá a la que ha realizado. Su licenciatura ya la ha conseguido, pero la tesis que ha escrito nunca ha existido, ¿está claro René?  -  Ferrand termina la pregunta con una sonrisa de dentífrico mientras René permanece incrédulo con la boca abierta.

        - ¿Qué insinúa Ferrand?, mi tesis revolucionará la política, la religión y la sociedad.

        - Por eso no quiero que la publique, y el presidente del gobierno tampoco quiere. No vamos a revolucionar nada, me oye. La religión ayuda a muchos cerdos que no tienen ningún otro apoyo y no nos conviene que la población piense por sí misma, puede ser peligroso, podrían manifestarse en masa y acabar con nuestro régimen.

        - ¿Quiere condenar a la población a la ignorancia, a la oscuridad más absoluta?  Lo hacen para poder manipularlos a su antojo, ¿no es cierto Ferrand?

        - Cuando tenga canas lo comprenderá todo. El cerdo no está preparado para el libre albedrío, no sabría que hacer, se destruiría sin leyes, sin dogmas ni coordenadas, sin hojas de ruta y sin la esperanza del más allá. Nosotros somos los encargados de dirigirlos, el gobierno, la religión, las instituciones, y desde ahora usted también.

        - Ocultan la verdad y tejen patrañas, ¿Quien era la civilización extinguida anterior a la nuestra? - inquirió René mirándole a los ojos.

        - Los humanos.  Hemos tenido que modificar su cadena genética para evitar que vuelvan a destruir el mundo. Fuimos sus prisioneros hace miles de años y cometieron las matanzas más terribles con nosotros, eran sádicos y unos verdaderos salvajes. Destruían todo lo que tenían a su alcance y lógicamente se destruyeron ellos mismos. René, yo le entiendo, también he sido joven y he tenido sueños utópicos, pero no insista, nadie publicará su tesis, ya está prohibida. Todo esto lo hago por el bien de nuestra civilización.
    
    René se quedo en silencio, resignado y sin esperanzas. Un cerdo con smoking se acercaba, era el camarero:
        - ¿Han elegido ya señores?

        - Una ensalada mixta para mí, no quiero nada más - pidió René con la mirada perdida en el vaso de vermut.

        - Yo quiero un humano lechal al horno, que esté poco hecho - pidió Ferrand sin dejar de mirar a René.

        - ¿Quiere elegirlo de la jaula que tenemos en el corral? - aconsejó el camarero.

        - No, elíjalo usted, gracias.

26 de septiembre de 2011

El blog de Truman



         Sara ha creado un mundo virtual, una realidad paralela, una segunda vida al aterrizar en el país de los blogs, un camino que le ha abierto las puertas de espacios inexplorados. Cada vez utiliza más tiempo en la oficina para leer a otros blogueros y confeccionar sus posts, esos diarios íntimos al alcance de medio mundo.

         Desde el comienzo de su blog, hace ahora dos años, percibió un ambiente diferente. Abandonó sus cuentas de facebook y twitter porque comparando, estas le parecían pueriles sistemas de comunicación en los que se sentía fuera de lugar, sin embargo el blog le permitía dejar su huella y recibir por parte de algunos blogueros sensaciones especiales, como si de la carta de un amigo se tratara, sobre todo si esa carta provenía de Truman, su media naranja cibernética, su poeta privado, culto, inteligente, irreverente y con un especial sentido del humor. No tiene ninguna foto de él pero lo imagina cuarentón y bien parecido, distinguido y al mismo tiempo informal y descarado, aunque a veces se le antoja tímido y sensible.

        Sara no está aquí para ligar y ya está de vuelta de muchas cosas, por eso se relaciona con él con mucha prudencia, aunque sabe que cada día le resulta más difícil no estar comunicada de alguna manera con Truman, no lo puede evitar. Ella está casada con Carlos desde hace veinte años, lo quiere a su manera, sin prisas ni pausas y no necesita ningún lío con nadie y mucho menos por Internet, pero desde hace unos meses corre adrenalina por sus venas y se llama Truman.

        Aunque es duro reconocerlo, la complicidad entre Carlos y Sara cada vez es menor, ella lo sabe. En su día fueron una pareja casi perfecta pero ahora pertenecen al grupo R, al club de la rutina. Ya no salen solos a cenar, siempre van con varias parejas, frecuentemente con compañeros de trabajo de Carlos y sus respectivas mujeres e hijos. Las conversaciones de ellos discurren entre el futbol, el trabajo y el análisis de los coches que cada uno se ha comprado. Mientras piensa en Truman, Sara finge disfrutar de la compañía de sus colegas de cena, unas cabezas de chorlito que diseccionan como Jack el destripador a compañeras de trabajo, suegras y a cualquiera que les caiga mal. Es peligroso situarse en medio de sus dianas, y para colmo, nunca falta un repaso pormenorizado de los logros de los hijos de cada una, tapando por supuesto los desvaríos de los hijos adolescentes. Sara y Carlos no tienen hijos y tampoco los desean, esos diablillos siempre les han parecido unos tocahuevos, pequeños terroristas que mantienen a sus padres al borde del suicidio.                                                                                                                      

         Esa noche, ella vio una  película de Audrey Hepburn, mientras Carlos leía un enorme tocho sobre la segunda guerra mundial. Antes de acostarse, Sara le dio un rutinario beso a su marido y tomó un somnífero. Ya en la cama y con los ojos cerrados pensaba en Truman, y se preguntaba si habría  escrito ya en su blog esos poemas con los que conseguía erizar su piel; mañana lo averiguaría.

         Cuando Carlos advirtió que Sara estaba dormida, abrió el ordenador y como un autómata  tecleó la dirección de internet, introdujo la clave 321403A y su nick: Truman.

Sabia que había llegado el momento de dar la cara, de proponerle a Sara una cita a ciegas. Corría el riesgo de que ella pensara que él solo se había estado burlando, como una broma de mal gusto; lo que estaba claro es que ese encuentro sería un punto de inflexión para ellos. Carlos sentía miedo, no podría soportar que su relación con Sara se enfriara definitivamente si la cita fallaba, pero si ganaba la partida, se volverían a colgar como dos adolescentes. Terminó de redactar su post con un mensaje adicional para Sara en su correo electrónico, una cita. Entró en la cama con cuidado para no despertarla, besó sus hombros, abrazó su espalda y se durmió sabiendo que ella soñaba con Truman.
                                    

23 de agosto de 2011

Buscando la lluvia

              


         Busco la lluvia en el norte de la Vía Láctea, donde las gotas caen hacia ninguna parte con la cadencia lenta y armónica del cristal líquido. Busco la lluvia que se apodera de los tejados y las calles, del aire y de tu aliento cálido y humeante. Busco la lluvia torrencial y desatada que drena el enfangado subconsciente, esa que repiquetea en el suelo bailando a ritmo de bossa nova. 

           Lluvia ingrávida y etérea, perfumada con lavanda, habitante del reino de la tristeza sabia, de la melancolía serena y la felicidad húmeda. Lluvia que cauteriza las heridas del alma provocadas por el odio ciego y por la soledad salvaje, y esa lluvia me indicará el camino hacia los Pirineos Catalanes, a Ordesa, a Donosti y al Botxo, a Cantabria, a Llanes, a Covadonga y a las rías gallegas, y por supuesto, espero mal tiempo.
                                     
                                           

15 de agosto de 2011

Ya no me importa




El viento va cargado de poemas,
  que calan el espíritu como lluvia de verano,
aspiro sin pudor pretenciosas metáforas, 
 y como el síntoma de una disonancia,
esos versos me anestesian.
Siento que te alejas sin motivos aparentes,
pero da igual, no me importa lo que sientes


Mientras la crisis avanza, el coche no arranca, 
el dentista me atraca, los vecinos me rayan,
los yonkis hacen footing, los atletas se drogan,
las putas visitan al papa, los pájaros ya no vuelan,
el sol no se enciende, la noche se esconde, el tiempo se para
y la vida se acaba........ pero ya no me importa..

 Los suicidas amenazan con no tirarse del puente,
con mantenerse vivos hasta cumplir los ciento veinte.
 Los trapecistas se zambullen en el asfalto,
 evitando caer en las redes traicioneras.
Las gaviotas atacan el puerto pesquero,
 y otro Pearl Harbor terrible adivino,
 de excrementos kamikazes y asesinos.

La Santísima Trinidad hace topless en la playa,
los dictadores protestan, los corderos se sublevan, 
las gemelas se desploman en las torres de control,
 los chinos nos enseñan mandarín en las trincheras,
y mancebos callejeros empapados en alcohol,
  con el vino más barato, asesinan la ilusión.
Ya nada importa.
 





7 de agosto de 2011

Money Money


        La crisis nos castiga con dureza, los dramas cotidianos de los parados nos roza o nos toca de lleno, las reservas de dinero se están acabando y solo nos queda esperar que nuestros ínclitos políticos nos saquen de este pozo. Voy a aportar de forma altruista mis ideas para acabar con el paro, y espero que alguien tome nota:
        1- Utilización de botafumeiros de marihuana en todas las iglesias. Sé que así no se va a solucionar el desempleo, pero todos los fieles volverán a casa colocados. Algo es algo.
        2- Venta de Kleenex en todos los semáforos, siendo obligatoria la compra para todos los conductores. Los pingües beneficios serán utilizados para comprar la deuda española y el dinero que sobre será utilizado para reformar las viviendas de los políticos corruptos, como recompensa por haber estado cuatro años sin robar.
        3- Abolición y reforma de todas las diputaciones hasta convertirlas en prostíbulos nacionales, alojando a todos los parad@s de buen ver; ya que van a estar jodidos, que sean prácticos.  Tengo más iniciativas pero no se lo voy a dar todo hecho al próximo gobierno, que trabajen ellos algo también, digo yo.

        En los medios de comunicación sobresale una palabra sobre las demás: "mercados".  “Los mercados castigan al euro”, "Los mercados desconfían de la economía española”, “Los mercados provocan tensiones entre los gobiernos de USA y China”. Parece que la política ha perdido la batalla contra el capital, ese monstruo financiero que asedia y presiona a todos los gobiernos del mundo y por consiguiente a toda la población.  Si el capital conquista cotas más altas de poder, en las próximas elecciones votaremos seguramente a Repsol YPF y para el senado a Telefónica, además con la gran ventaja de que no tienen que gastar recursos propagandísticos en aparentar dignidad y honestidad como los partidos políticos, el capital es amoral y no le importa absolutamente nada, excepto el dinero.

        Los bancos son instrumentos que utiliza el capital para el expolio de la población,  y si hay problemas ahí están los gobiernos para rescatarlos, y por supuesto nosotros, ejercito de soldados de plomo, dispuestos a pagar la fiesta con más impuestos y nuevos recortes sociales. ¿Quién está detrás del capital?  Detrás de los bancos están los grandes grupos mundiales de inversión, los que ponen la pasta ( Citigroup, Goldman Sachs, Wells Fargo y Morgan Stanley entre otros), y detrás de los grupos de inversión están los accionistas, los que conforman esos grupos de inversión (Vanguard Group, BlackRock, FMR, AXA, State Street Corporation, Mitsubishi y CIC, el inversor estatal chino), y detrás de estos accionistas hay personas de cualquier país, régimen político o ideología que solo les une la bandera del dinero. El mundo está en deuda con ellos, literalmente, y son tan temibles y poderosos como una bomba atómica, y a pesar que algunos de nosotros lo ignoramos, ellos saben muy bien que ostentan el poder absoluto.

         Como un buitre que acecha a un animal moribundo, la guerra, especialista en ocupar el papel de motor económico en las grandes crisis, espera su oportunidad para reiniciar un nuevo ciclo. Lo que más me duele de este razonamiento keynesiano que aboga por el crecimiento de la demanda, es la moneda de cambio que se utiliza en estos casos: destrucción por reactivación económica y 
sangre por dinero.


31 de julio de 2011

Explosiones rojas sobre ciudades desiertas


                 "En la tercera guerra mundial se utilizarán las armas nucleares.
                  En la cuarta, las armas serán las piedras. (Einstein)"  

        Truman no era consciente de que al ordenar el ataque nuclear a Hiroshima y Nagasaki se convertiría en uno de los mayores genocidas de la historia. Los militares americanos y él mismo, sabían muy bien que no era necesario lanzar las bombas para ganar la guerra, Japón había manifestado su intención de rendirse y la guerra ya estaba ganada virtualmente. Los norteamericanos justificaron su ataque nuclear argumentando un gran ahorro de vidas humanas al provocar el fin de la guerra, pero este razonamiento no deja de ser un intento pueril y descarado de manipulación. Las bombas se lanzaron para decirle al mundo que poseían el arma más mortífera jamás construida y habría que tener cuidado con ellos, era un mensaje implícito para los rusos. La venganza fue otro motivo, una factura desproporcionada por el ataque de los japoneses a la flota estadounidense en Pearl Harbor.
Asesinaron de la manera más monstruosa a casi trescientos mil civiles inocentes solo para realizar un movimiento de ajedrez. ¿Que valor tenía una vida humana para esos estrategas de la guerra y del exterminio masivo de civiles? Seguramente cero.

         Bajo una campaña propagandística, se ocultaron todas las espeluznantes imágenes de los miles de civiles muertos y se prohibió al derrotado gobierno japonés que exhibiera fotos de las victimas del genocidio, solo se podían ver imágenes de las dos ciudades desiertas y para rematar la estrategia del lavado de imagen, los americanos ayudaron económicamente en la reconstrucción de las ciudades destruidas como un acto de extraña solidaridad. Meses más tarde los periódicos se llenaron de fotos de la barbarie del Holocausto de Hitler, lo que contribuyó a tapar, silenciar y justificar el otro gran horror de la segunda guerra mundial, el ataque a Hiroshima y Nagasaki, una vergüenza que acompañará siempre a la raza humana.
        Estados Unidos ostenta el dudoso honor de ser el único país que ha utilizado armas nucleares contra la población, y ahora nos toca presenciar resignados como ellos deciden quien puede y quien no puede tener armas de destrucción masiva. ¿Desde cuando los lobos cuidan de las ovejas?



             

21 de julio de 2011

Taxista Nocturno

            
     
        Mientras preparaba las oposiciones, trabajé en el taxi de mi suegro de diez a dos de la madrugada. Ganaba lo suficiente para pagar el alquiler y los gastos fijos del piso. Fue un año intenso, con fases en las que estuve cerca de la desmoralización, estudiando como un animal, rodeado por todo el té del mundo y algunas pastillas de la vigilia. Conducir el taxi me sirvió para desengrasar de tantos apuntes, para romper la rutina y conocer a la gente más variopinta de la ciudad. Yo diría que en alguna ocasión he tenido que ejercer de confesor y hasta de cómplice.

        La conversación más recurrente con los clientes para romper el hielo solía ser la del tiempo, "este año el calor ha empezado antes", "si pones un huevo en el suelo se fríe". El tiempo siempre ha sido un clásico para empezar a hablar, aunque algunos no soltaban ni una sola palabra en todo el trayecto. Los mudos formaban un alto porcentaje dentro de mis clientes, esos que no seguían el hilo de mi primer acercamiento verbal. Miradas aleatorias persiguiendo sombras a través de la ventana, actitudes nerviosas realizando movimientos circulares con los pulgares, respiraciones profundas y suspiros significativos, incluso a más de una se le ha escapado un sollozo entrecortado. El silencio es sagrado y hay que respetarlo.


        Los perfumes en el taxi son sensaciones que todavía recuerdo bien y que se han convertido en fetiches desde entonces. No quiero usurpar el personaje principal del libro de Süskind, pero podía adivinar la edad, estado civil e incluso el caracter por el tipo de perfume. Cuanto más joven era la mujer, su perfume era mas fuerte, más penetrante. Las mujeres de mediana edad demostraban su clase con perfumes suaves rescatados de algún paraíso, tan sugerentes que podían dejarte en blanco durante unos segundos. Las maduras, volvían a los perfumes fuertes y otra vez tenía que abrir discretamente la ventanilla.
Por el contrario, algunos de los clientes pecaban de una falta de higiene mortal, nunca mejor dicho. Del asiento trasero se desprendían olores a requesón podrido, a piorrea en estado terminal, a bocadillos de salami derretidos por el sol, a sudor de tres días almacenado en axilas peludas, a chocho de vieja y a semen derramado en calzones tricolores que una vez fueron blancos. No me quedaba más remedio que echar mano de mi mejor amigo en estos casos, el ambientador de pino en spray.

         La oscuridad se cerraba sobre la ciudad  y en la zona de playas y clubs, la noche resplandecía con insinuaciones de neón. Las mujeres de la noche eran mis mejores clientes, todas ellas sin excepción tenían algo interesante que rescatar, su sentido del humor, su profundidad llana, abrumadora, sus filosofía mundana, su terrible soledad y sus dramas familiares donde siempre aparecía la figura del chulo que se les había cruzado en el camino. Ellas son victimas de enfermedades llamadas mafias, explotación,  machismo e hipocresía, mucha hipocresía.
 
        Un cliente de aspecto maduro y tranquilo que frecuentaba los clubs nocturnos, me explicaba su actitud hacia ellas mientras lo llevaba a un club:

       - Sé que su trabajo es duro e ingrato, pero yo nunca las trato como esclavas sexuales, más bien como viejas amigas, aunque sé que desde cualquier punto de vista yo soy un cliente más, pero ya ves, mi conciencia está tranquila.

        - Es difícil saber si los que solicitan los servicios de las prostitutas son realmente otro eslabón de la cadena que las esclaviza - le insinué.

        - ¿Estás casado? - me preguntó.

        - Si  - le contesté lacónico, evitando entrar en temas personales.

        - Si no lo estuvieras y tu forma de vida no fuera compatible con una relación estable, quizás las visitarías de vez en cuando, pero te entiendo, eres joven, pareces feliz, puede que vivas una fase romántica. Mira, tengo sesenta años, felizmente separado, estoy de vuelta de todo y me río de la palabra amor. He conocido a prostitutas inteligentes, cariñosas, con personalidad y con más cultura que cualquiera de las momias del congreso de los diputados, y por supuesto mucho más atractivas. Si puedes tener a mujeres inteligentes, bellas y no tienes que cargar con su lado oscuro, qué más puedes pedir, ¿no es una bendición de dios? 

         Le sonreí como respuesta a su pregunta y paré el taxi en el club Sirena Azul de Santa Pola. La carrera eran 410 pesetas, me dio quinientas pesetas y cuando me iba se acercó a la ventanilla y me dijo en voz baja:

            - ¿Si puedes comprar la leche, porqué vas a comprar la vaca? 

        Se alejó riendo y saludando con la mano a modo de despedida hasta que entró en el tugurio. Como si estuviera hipnotizado, me quedé mirando la puerta del club mientras en mi mente seguían flotando sus palabras sobre los productos lácteos.



16 de julio de 2011

La filosofía de las matemáticas



         Soy el numero 6, un numero natural, par, entero y racional, aunque algunos se empeñan en asegurar que soy la semilla del diablo. No tienen ninguna base para decir ese dislate, pero ya sabemos como son las supersticiones y las creencias en el más acá. Mi primo, el numero 666, carga con la vitola de ser la reencarnación del diablo. Me consta que es muy buen chaval, puede que con un look un poco gótico, pero cada uno puede ir como le dé la gana, no faltaría más.
 Los números solo tenemos un dios, se llama Uno, dicen que andaba por el agua y la convertía en vino, en fin, que tenía poderes como Superman. Aunque mi intención no es mostrar una irreverencia iconoclasta contra el dios Uno, solo mantengo la teoría de que la religión es un instrumento de manipulación, como cualquier otro.

         Los números trascendentes son buenos amigos míos, filósofos que siempre miran por encima de la lógica, se elevan y vuelan hasta el espacio. Las malas lenguas dicen que estos números se toman algo, pero yo se que no es así, les gusta vestirse de poetas numéricos buscando la belleza en las palabras. Otra familia peculiar es la de los números infinitos, arguyen que su inmortalidad implicaría ineludiblemente la eternidad de la vida. Según sus teorías, estaríamos subidos en un bucle sin fin, dando vueltas a una circunferencia perfecta y pasando una y otra vez por los mismos caminos. Desde luego es una perspectiva siniestra, si alguna vez se demuestra, prefiero ignorarla.

         Desde hace algunos años, los números más viejos presionan al gobierno para conseguir la legalización de la eutanasia numeral, están hartos de vivir y la adrenalina apenas aparece por su sangre. Estarían dispuestos a reencarnarse en otros seres, aunque fueran tan sórdidos como los homínidos. La idea de la rencarnación enlaza con la teoría de los números trascendentes que sugieren la posibilidad de que puedan coexistir realidades paralelas, como la vida microscópica que hay dentro de un arbol, esos cuatro o cinco niveles de vida no tienen comunicación entre ellos, ignoran la existencia de los demás a pesar de haber una concurrencia tan intensa a su alrededor como la del festival de Woodstock.
Los viejos están algo confundidos con tanta conjetura existencial, ellos lo que realmente quieren conocer es la muerte, la imaginan como un gran lago negro, plácido y majestuoso, rodeado de silencio. Debe ser maravilloso vivir allí..... una temporada.

        Los imaginarios son los números con los que más me identifico, siempre subidos en la utopía y en los sueños. Son capaces de crear mundos de la nada, de tender vínculos de amistad con las hojas de otoño que descienden lentamente desde los árboles, pueden bailar con la luna en las noches de verano y siempre consiguen nuevas razones para seguir viviendo.  

      
                                                                  

9 de julio de 2011

La última corrida



         ¿Cuando dejarán de matar animales bajo el vergonzoso amparo del arte y de la noble cacería?  Los animales no son payasos ni su habitat natural son las jaulas. Pienso, reflexiono y deseo que de una vez se ponga fin a la tortura sistemática de los animales solo por diversión, y si los niños quieren ver animales, habrá que llevarlos a reservas naturales, a África, yo que sé.
 Hay que cerrar los circos y zoológicos, por respeto a ellos y a nosotros mismos.




Herida la fiesta nacional ya prohibida,

 los toros aplauden, el respetable llora.


Hoy es la despedida, la ultima corrida, 

pero hay mejores plazas a estas horas,

y ahora me encuentro en tu guarida.



Aterrizo entre el humo de la niebla,

hechicera privada de magia negra,

mantis religiosa, depredadora nocturna,

 disfrazada 
con tu mascara veneciana , 

fingiendo ser una niña mimada.



Lenta y sinuosa es la escalada,

salvando escollos dulces y salados,

me recreo en las curvas del deseo,

rozo con el mío, tu vientre de seda,

estrellas de colores dibujan tu estela.



Como pálidos samuráis nos miramos,

sin espadas, sin temor a la  muerte,

esperando la violencia de los cuerpos,

 en mi lucha por invadir lo más profundo

de tu blanca piel, de tu rojo infierno.

            

3 de julio de 2011

Desde aqui hasta el infinito

                                                   
      
          Ya se que es muy peligroso vivir en el pasado, que no es conveniente rodearse de recuerdos, es cierto, pero sin darme cuenta siempre me zambullo en mi memoria. Mi pasado está ordenado por año, nombre, color y genero, y está a mi disposición en cualquier momento. Si pasear por mis recuerdos es un error, lo asumo.                                                                                             
        Abro la cerradura con un giro mecánico, dejo las llaves en la mesita de la entrada, me miro al espejo y me encuentro una chaqueta arrugada y una barba de diez de la noche avanzando sobre las mejillas y el cuello. La lucha por conseguir un hueco en el organigrama social tiene un precio alto que debemos pagar con nuestro tiempo. Oigo como se acerca la voz de Virginia, poco después unos vaqueros y un polo rojo de manga corta con ella dentro: "Una pizza para los dos, ¿de acuerdo?" La beso pasando mi mano por su espalda y le sonrío sin mucho afán. Nos miramos intuyendo que nos hemos subido en una rueda que gira cada vez más rápido.

            "Hay una señorita que te espera en su habitación" me dice Virginia quitándome los vasos y las servilletas de las manos,  "¿no será una señorita a la que le faltan dos dientes?" Le respondo subiendo deliberadamente la voz, "¡papá, que tarde has venido hoy!" Oigo la aguda y festiva voz de un terremoto de seis años. Me abraza colgándose de mi cuello y todo el cansancio y las heridas desaparecen. Me siento en un lado de la cama y la veo mirándome con los ojos muy abiertos  preparándose para montarse sobre mis palabras, le coloco el cinturón de la fantasía y empezamos a viajar.

          Gesticulo y le describo los pasajes y aventuras que he vivido hoy. Ella pregunta y al mismo tiempo completa mis fantasías antes de que termine la frase. Así vamos dando forma al cuento, luchas encarnizadas contra enemigos terribles de los que salgo victorioso después de persecuciones a caballo y duelos con espadas. Mientras hablo, veo a Virginia apoyada en la puerta de la cocina con una sonrisa cómplice esperándome para cenar. Por una segunda vía paralela tengo una visión panorámica de los tres. Durante una décima de segundo, el tiempo se para y doy gracias al dios de los ateos por la suerte que tengo. Mi compañera de fantasías se reserva su último juego, el de las distancias, y me invita a participar:

          - Papá, yo te quiero desde aquí hasta América, ¿y tú?

          - Yo, desde aquí hasta la luna - le digo apuntando hacia el cielo.

          - Yo te quiero desde aquí hasta el sol, ¿y tú papi?

          - Yo te quiero desde aquí hasta el infinito y no se puede llegar más lejos, te he  ganado princesa.

          - No papá, yo te quiero hasta el infinito y volver, te he ganado yo. 

            No supe que decir, había perdido, era jaque mate. Que daría yo por perder siempre de esta manera.

28 de junio de 2011

El planeta de los perros

          
             
          Alguien puede pensar que soy un antropólogo atípico, con tanto chucho en los posts lo lógico sería que fuera veterinario, o por qué no,  un perro. Quién sabe.
En esta ocasión podemos ver a "Rocky el Gamba" (alumno aventajado de Farruquito, el gran bailaor y piloto de rallys urbanos), bailando magistralmente  y dejando entrever la gran influencia que ha ejercido Peret sobre él.
          El Gamba ha revolucionado las investigaciones de los antropólogos y científicos que ya ven a perros y gatos como los nuevos herederos de la tierra, relegando al hombre al papel secundario de "un buen amigo del perro". En menos de cincuenta años los veremos abriendo tiendas, conduciendo coches y ocupando alcaldías. No nos quedará má remedio que negociar con ellos, a la baja por supuesto.

       
                                              

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23 de junio de 2011

Doble Moral

   

     Roberto y su mujer Pitita, saludan con un ligero movimiento de cabeza a sus vecinos sentados en los bancos de la iglesia. Roberto se sabe respetado y envidiado, es el teniente de alcalde del ayuntamiento, conservador y creyente como dios manda. Oyendo el sermón del párroco, recuerda sus duros comienzos, pero eso es agua pasada, él es un triunfador y todo lo que tiene lo ha conseguido a base de esfuerzo, inteligencia y a veces de astucia y algunas comisiones de sus amigos constructores: el chalet, los dos Mercedes, su posición social  y ....... su querida.
Celia es una querida auténtica, como las de antes, con piso-picadero y una boutique con franquicia de marca italiana. Roberto está seguro que ella le engaña, ya no demuestra la pasión de hace unos años y él apenas puede dormir. No hay nada que le atormente más que la infidelidad y ya ha decidido cortar con ella este mismo lunes. Mandará a Nikolai, su fiel ejecutor de trabajos especiales, para que informe a Celia de lo perjudicial que puede ser para su salud el intento de chantaje.
        Pitita odia estos sermones monocordes, pero entiende que el párroco intente guiar a los feligreses de a pie, muy perdidos últimamente. Mientras oye la letanía del cura como música de fondo, repasa mentalmente su situación en la ONG Manitas Asia. No está dispuesta a abandonar la presidencia nacional y está segura que es María Sanz, la segunda de a bordo, la que orquesta las maniobras para moverle la silla. Si alguien la busca, la encontrará, luchará con uñas y dientes para conservar su puesto.
        La atención de Pitita gira sobre asuntos locales, y Mariela, su criada filipina, ocupa ahora su mente. A Pitita se la llevan los demonios y mientras reza un padre nuestro, lee sus propios pensamientos envueltos en letras de neón:  "...después del esfuerzo que supuso acogerla en España evitando su repatriación, nos paga así. Cobra seiscientos euros que para ella sola y sin gastos de alojamiento es mucho, y ahora no se le ocurre otra cosa que pedirme un contrato laboral, pero que se habrá creído esta china. A final de mes se va a la puta calle y como está la situación económica, antes del otoño está haciendo la calle. Esta muerta de hambre se va a enterar".

        Los pensamientos de Pitita y de Roberto se esfuman coincidiendo con el final de la misa, no se han enterado de nada pero se sienten imbuidos del espíritu cristiano. Cuando salen de la iglesia ven la cartelera del cine anunciando la película "Doble moral"

        - ¿Sabes de qué va esa película, Roberto?
        - Sí, de gente que predica una cosa y hace lo contrario.
        - ¡Qué fuerte, no!

15 de junio de 2011

Spanish Revolution

  
           Si no hay una distribución equitativa de la riqueza, si el reparto lo realiza Ali Baba y los cuarenta ladrones, los más desfavorecidos, tarde o temprano, cogerán lo que es suyo. Nos vemos en la calle.

  
                                            


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11 de junio de 2011

Diego y yo


        Mi perro se llama Diego, tiene cinco años y es un labrador blanco con tonos dorados. Es uno de esos amigos en los que puedes contar aunque haya tormenta. Sé que le dedico poco tiempo, pero no puedo sacar más jugo a las veinticuatro horas.
Cuando nos separamos, Virginia me dijo :  "¿Qué hacemos con Diego?"  "Si no te importa me lo quedo yo",  le contesté después de un silencio tenso, y ahora prácticamente lo compartimos al cincuenta por cien. Cuando se lo llevo, Diego mueve el rabo como si en él tuviera un motor eléctrico. Si yo tuviera ese tipo de rabo también lo movería así al verla.

        La principal característica de mi perro es su manera de comunicarse: Diego habla. Su único interlocutor soy yo, no habla con nadie más. Hablamos de tú a tú, compartiendo puntos de vista y también tenemos algún que otro desencuentro, sobre todo cuando empieza a filosofar como si fuera el mismísimo Schopenhauer.
Mientras paseamos hacia el parque, Diego otea el horizonte en busca de colegas cuatropatas y si son hembras, mucho mejor. Yo critico abiertamente su carácter impulsivo pero él se justifica argumentando que es antinatural esconder nuestros sentimientos. Este perro cree que ha descubierto los principios de la filosofía moderna.

        - Diego, no armes ningún escándalo. Trata a las perras con respeto, todo no es sexo, ¿es que no piensas en otra cosa? - le pregunté con ironía.
        - Yo no, pero tu tampoco -  me devolvió la guasa.
        - Hay una diferencia muy importante entre tú y yo, tú ves a una perra e intentas montarla sin ningún ritual preliminar, sin conocerla siquiera. Yo primero intento conocerla, quedar con ella para tomar unas copas, al cabo de unos días la invito a cenar en casa y una vez allí, que sea lo que dios quiera. - sonreí intuyendo haberle dejado sin argumentos, pero me equivoqué.
        - Si el objetivo es acostarte con ella, ¿para qué perder tanto tiempo?, no seas hipócrita Steppen, ves al grano, si lo consigues y vale la pena, el paso siguiente sería conocerla. ¿Por qué dicen amor si quieren decir sexo?
        - No me convences, yo no puedo actuar como un animal - a Diego parece que  no le hizo gracia que utilizara la palabra animal de manera peyorativa.
        - ¿Animal? Te recuerdo que vosotros sois primos de los simios a pesar de vuestra apariencia culta y civilizada, no olvides que sois monos con pantalones - contestó Diego con aire burlón.
        - Yo no te he insultado Diego, tengamos la fiesta en paz.
        - ¿Insulto?, Estás últimamente muy susceptible, la teoría de la evolución de las especies es aceptada por todos los científicos del mundo. No es un insulto, es una constatación señor humano. Ojalá pudieras demostrar tus instintos en lugar de utilizar el 10%  de ese cerebro envidiado por todo el universo, seguro que a los tres nos iría mejor, ¿no crees?
        Noté como mi cara hervía por la ira, este perro cree que yo tengo la culpa y la solución del problema. Intenté aparentar que había encajado el golpe sin problemas y contraataqué:
         -  Diego, el parque esta lleno de perras en celo, y tu te vas a quedar con las ganas, aunque siempre puedes utilizar la sublimación para apagar ese fuego: la meditación trascendental. No te lo tomes como algo personal, solo es una medida correctora para que te inicies en el camino de la conciencia y te puedas comportar adecuadamente en el ámbito sentimental. Todo es por tu bien  -  mentí descaradamente.
        - La dictadura es una lacra inextinguible -  afirmó Diego mientras buscaba a Miss Perra San Juan en el parque. Él me conoce muy bien y sabe que mis ataques de cólera oculta no duran más de treinta segundos.

        Esa noche Diego soñó que vivía libre, rodeado de perras, en un mundo salvaje sin coches ni asfalto. Yo soñé que estaba con la dueña de un perro blanco con tonos dorados.


                                                            

5 de junio de 2011

Viajeros en el tiempo


        Cuando alguien nos pregunte cual es nuestra profesión, quizá deberíamos contestarle que somos viajeros en el tiempo. Todas nuestras acciones están encaminadas a seguir en este viaje, nuestra travesía a través del tiempo es el objetivo principal, lo demás es secundario. El tiempo es el lazo y la característica fundamental de nuestra vida, sin él no correría el agua, ni giraría el sol, seguramente formaríamos parte de un gran cuadro inmóvil. El tiempo es la clave de nuestra existencia, a pesar de pensar constantemente en el futuro, vivir habitualmente en el pasado y dejar que nuestra vida se derrame sobre un suelo lleno de tiempo perdido.

        La teoría de Einstein puso a prueba nuestro entendimiento y nuestra razón, demostrando que no estábamos preparados para aceptar que el tiempo pudiera ser una vía para cruzar dimensiones. La relatividad desveló lo que ya adivinábamos, que el tiempo no corre a la misma velocidad para todos ni en todas las condiciones, es subjetivo y relativo, muy rápido cuando estás en el cielo y tremendamente lento cuando te atrapa el tedio. Algunos dirán que estos planteamientos son muy relativos y seguramente Einstein estaría de acuerdo con ellos.

        La posibilidad matemática de poder viajar por el tiempo ha activado la mente de escritores, guionistas y científicos que pretenden mediante aceleradores de partículas que elementos subatómicos viajen una milésima de segundo al pasado, buscando el portal por el que podrían llegar los viajeros del tiempo en el futuro, como si de un puerto se tratara. El momento de este descubrimiento sería el límite temporal, nada podría viajar a una época anterior.

        Todas las formulas matemáticas que enlazan espacio y tiempo, llegan a conclusiones sorprendentes: El espacio puede ser curvo y esférico, igual que los planetas, los átomos y todas las formas básicas de vida. Un viajero en el espacio, dependiendo de su velocidad y de la gravedad a la que es sometido, puede torsionar su propio tiempo como lo haría una pelota sobre una red flexible. Los satélites GPS lanzados al espacio dan fe de este fenómeno, su velocidad y la menor gravedad, atrasan el reloj del satélite con relación al reloj terrestre.

        Todos alguna vez hemos imaginado retroceder en el tiempo para deshacer errores cometidos o rectificar una decisión equivocada, o hemos deseado también visitar el futuro y dar respuesta a muchas preguntas acumuladas, pero el presente es un escenario enorme, en él vive la vida, el ahora y aquí. El presente es suficiente. Utilizaré los recuerdos y la imaginación para desplazarme por el tiempo y si alguna vez me preguntan donde está el pasado o el futuro, no mentiré, únicamente diré que no existen.
                    

                                                  

28 de mayo de 2011

El Alpinista




         Soy un alpinista que arriesga su vida solo para tocar el espejismo de la cima. El viento me acompaña mientras el tímido horizonte se niega a ser visitado, y muy cerca de la cima puedo ver el techo del cielo nocturno salpicado de millones de islas brillantes rodeadas de tiempo, como cada uno de nosotros. Bukowsky, Henry Miller y Jack Kerouac, subieron para decirme que este tipo de vida me llevaría al precipicio, pero ya era demasiado tarde.

        A veces siento simpatía por el diablo, pero no me sorprende mi inclinación por los perdedores, seguramente apoyaría a los ángeles del infierno antes que a los habitantes del cielo, los cruzados del bien. El bien y el mal, aquí o allí, nosotros y ellos; siempre hay dos bandos que justifican la confrontación, ¿acaso la oscuridad no vive en la noche del día? ¿No son el bien y el mal dos caras de la misma moneda? Cualquier argumento puede ser volteado mediante silogismos, pero no deja de ser un juego verbal ante una misma realidad. La ignorancia siempre viene acompañada de hipócritas plañideras ante la muerte de la consciencia y el entendimiento.

        Luchamos desesperadamente, escalamos la montaña con poco oxígeno, pero no conseguimos llegar a la cima. Corremos con todas nuestras fuerzas detrás de la presa, pero la liebre electrónica se aleja cada vez que nos acercamos. Si no podemos vivir bajo un mínimo estatus económico, nos llamarán pobres; si no seguimos las reglas preestablecidas, seremos un peligro para el sistema. ¿Podemos considerar pobre o antisistema a un águila porque no tiene dinero ni respeto a las reglas? La única propiedad que poseemos es nuestra vida de alquiler, el tiempo que nos queda por vivir, ese que se nos escapa como agua entre las manos en un viaje directo y con una única parada final. Somos alpinistas que malgastan sus vidas intentando tocar el espejismo de la felicidad.

                                                           

21 de mayo de 2011

Calles vacías




          Hoy es uno de esos días en los que el mundo gira en sentido contrario. Las nubes derraman su liquido mágico mientras observan una ciudad desierta llena de asfalto. Llueve copiosamente sobre un Madrid desolado, solo veo edificios grises y calles vacías entre el sonido monótono de la lluvia. Tampoco hay gente en el Parque del Retiro, ni siquiera hay pájaros. Hace unos años se podían ver petirrojos, ruiseñores e incluso ardillas, pero ahora solo quedan árboles huérfanos de vida.
       
        La Puerta del Sol está vacía, ¿donde estarán los del 15M?  No hay ni un solo coche y los comercios están cerrados. Es posible que hoy sea fiesta local y no me haya enterado. Últimamente no se ni en que día vivo, ni por qué estoy seco con este chaparrón.
       
     Suena la música en mi mente, canciones que huelen a otoño, a calles vacías y sobre todo a ella. La recuerdo sentada en la arena al atardecer, muy cerca del mar, observando la transformación de colores sobre el agua, un caleidoscopio marino que termina convirtiéndose en un desierto rojo de estrellas centelleantes. Yo sabía que esas estrellas no eran reales, pero ¿qué es real?  
    
    Ya no hay mar, solo lluvia y tormentas, y como un yonqui con síndrome de abstinencia, me aíslo esperando que remitan los síntomas con el paso del tiempo.

        Ahora vivo en una casa más pequeña, pero para mí es suficiente. Estoy en un barrio tranquilo, en la Almudena, rodeado de cipreses y flores, me meto en el ataúd del nicho 4.115, cierro la tapa y me quedo solo con mis recuerdos.
Ojalá tenga suerte mañana y me encuentre con alguien, llevo dos años recorriendo calles vacías, justo desde el día que te fuiste de casa.


    You were right about the stars
each one is a setting sun.

8 de mayo de 2011

Aquellos discos de vinilo



          Las portadas de los discos de vinilo siempre me han dejado con la boca abierta por un motivo u otro, obras de arte inolvidables con tanto carisma que algunas son más apreciadas que el propio disco, pero a veces, un dudoso gusto por la estetica mas hortera se empeña en invadirnos silenciosamente como en este caso, siete portadas surrealistas que suponen un ataque encubierto a la raza humana:




1- Vaya tela con los de Abba en la foto de la portada, ellas parecen que van a hacer unas ñapas, pero ¿donde van ellos con esos monos?



 
 
2- Millie, por curiosidad, ¿cual es tu concepto de intimidad?  Y.....¿esa cara?, ¿será el zapato que aprieta, o .......un alien que te está atacando?. Sea lo que sea, felicita de mi parte a tu asesor de imagen, no se que le habrás hecho.






 3- Rápido, quitaos los batines que os van a hacer la foto del disco, ¡Y esos cascos fuera!



 4- Toni, la canción "Me he fumao un canuto", no informa sustancialmente del evento. Es importante saber que contenía el peta: chocolate culero, maría triposa, cogollitos, polen, hebras de plátano...  ah, y el titulo cámbialo, que parece que confiesas tu implicación en el caso Gürtel. Te has fumao un canuto ¿y qué? Dos padres nuestros y ya está, no hace falta que saques un disco cada vez que te fumes un porro. Como el título del próximo disco sea: "He violao a un camionero", nos vamos a preocupar.





5- No hace falta decir que Effie fue la profesora de canto de Amy Winehouse. Eso sí, tómate para la resaca un zumo de naranja, ibuprofeno y cuatro cervecitas, eso no falla nunca. Ah, y la foto del próximo disco, antes del drinkin. Nos caes bien Effie, aquí en España somos especialistas en colocones etílicos y si vienes algún día te diremos donde están los mejores botellódromos salvajes, con kalimochos auténticos del legendario vino Don Simón.
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6- Esta foto es un adelanto de lo que nos espera en el concurso operación triunfo 2012, por primera vez se interpretará rock duro palmeao. Fuentes cercanas a Telecinco confirman el fichaje del ballet del inserso y como presentador al novio de la Duquesa de Alba, al que vemos amenizando en el disco de promoción (ahora se llama Peter Frankenfeld, cosas de los artistas). Telecinco en otro ejemplo de lucha contra la crisis, ha  eliminado el catering, ahora cada uno se trae la panceta y la tortilla en el tupperware.


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7- El predicador karateca da miedo, es la verdad. Los discursos los comienza con la ya célebre frase: dar cera, pulir cera y acaba dándole una hostia a los ladrillos con el grito: "como hay dios", dejando a todos los feligreses listos para el sermón. Yo antes tenía pesadillas con el infierno pero ahora las tengo con el predicador. El domingo estoy en la iglesia en primera fila.

4 de mayo de 2011

Tiempo y dinero








Te espero en el bar con smoking y zapatos italianos,

tú llegas tarde, con vaqueros y con botas de cuero.

Yo pido soda con hielo, tú bebes ron del infierno.

Te escribo versos sobre el cielo y sobre el mar,

riendo me los quitas y recitas Bagdad Rap.

Contra toda mi ortodoxia, tu perfil más underground,

ni atraídos como imanes, nunca pensamos igual.

Ahora me sugieres un viaje, por las curvas de tu cuerpo,

tú me miras con malicia y sin perder ni un segundo,

aterrizas con tus besos, que saben a caramelo,

 yo te observo desde el cielo mientras subes a la cima.

Termina la batalla, solos tú, yo y el alba,

te entrego un billete violeta, pero ahora no lo aceptas,

 solo quieres cobrar con mi tiempo, esta vez,

y es que nunca estamos de acuerdo, ya lo ves.

Steppenwolf