22 de diciembre de 2016

Navega

                    
                 
       Navega, sola, y adéntrate en un mar adormecido. La tierra desaparece lentamente a estribor y la proa apunta hacia un horizonte mixto de cielo ámbar y agua de cristal.
Solo se oyen algunos quejidos de los remos y de la rancia madera de la barca, mientras el agua te lleva hacia ninguna parte, serena, como un anfitrión que te da todo su tiempo sin ningún atisbo de cicatearía. Tu respiración resuena entre la banda sonora del silencio, las gaviotas te lanzan miradas cómplices y ni siquiera las tímidas ondas azules se niegan a formar parte del concierto marino, el mismo que reinó durante millones de años después de la tempestad del diluvio universal.  
Solo puedes vivir el ahora, porque no hay nada más. El pasado ya no existe y el futuro amenaza con llenarse de infinitos mundos virtuales. Si, las posibilidades de habitar en un mundo real serán casi nulas, así pues, navega y respira el aire salado celebrando el reencuentro y la despedida de la realidad. Allí, en ese mar, te espero.

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Libertad, palabra extraña, como la búsqueda de Itaca.

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  2. Un sueño esta navegacion, salir de lo cotidiano y adentrarse en el azul. Un abrazo feliz"

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. Un abrazo grande y azul, Carmen.

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  3. Y buceamos por esos mundos
    buscando algo
    que, a veces, ni se sabe.

    Dando aire
    quizá
    a ilusiones
    para hacer_la vIda
    mas navegable.


    Abrazo de luz ☆

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Steppenwolf