16 de julio de 2011

La filosofía de las matemáticas



         Soy el numero 6, un numero natural, par, entero y racional, aunque algunos se empeñan en asegurar que soy la semilla del diablo. No tienen ninguna base para decir ese dislate, pero ya sabemos como son las supersticiones y las creencias en el más acá. Mi primo, el numero 666, carga con la vitola de ser la reencarnación del diablo. Me consta que es muy buen chaval, puede que con un look un poco gótico, pero cada uno puede ir como le dé la gana, no faltaría más.
 Los números solo tenemos un dios, se llama Uno, dicen que andaba por el agua y la convertía en vino, en fin, que tenía poderes como Superman. Aunque mi intención no es mostrar una irreverencia iconoclasta contra el dios Uno, solo mantengo la teoría de que la religión es un instrumento de manipulación, como cualquier otro.

         Los números trascendentes son buenos amigos míos, filósofos que siempre miran por encima de la lógica, se elevan y vuelan hasta el espacio. Las malas lenguas dicen que estos números se toman algo, pero yo se que no es así, les gusta vestirse de poetas numéricos buscando la belleza en las palabras. Otra familia peculiar es la de los números infinitos, arguyen que su inmortalidad implicaría ineludiblemente la eternidad de la vida. Según sus teorías, estaríamos subidos en un bucle sin fin, dando vueltas a una circunferencia perfecta y pasando una y otra vez por los mismos caminos. Desde luego es una perspectiva siniestra, si alguna vez se demuestra, prefiero ignorarla.

         Desde hace algunos años, los números más viejos presionan al gobierno para conseguir la legalización de la eutanasia numeral, están hartos de vivir y la adrenalina apenas aparece por su sangre. Estarían dispuestos a reencarnarse en otros seres, aunque fueran tan sórdidos como los homínidos. La idea de la rencarnación enlaza con la teoría de los números trascendentes que sugieren la posibilidad de que puedan coexistir realidades paralelas, como la vida microscópica que hay dentro de un arbol, esos cuatro o cinco niveles de vida no tienen comunicación entre ellos, ignoran la existencia de los demás a pesar de haber una concurrencia tan intensa a su alrededor como la del festival de Woodstock.
Los viejos están algo confundidos con tanta conjetura existencial, ellos lo que realmente quieren conocer es la muerte, la imaginan como un gran lago negro, plácido y majestuoso, rodeado de silencio. Debe ser maravilloso vivir allí..... una temporada.

        Los imaginarios son los números con los que más me identifico, siempre subidos en la utopía y en los sueños. Son capaces de crear mundos de la nada, de tender vínculos de amistad con las hojas de otoño que descienden lentamente desde los árboles, pueden bailar con la luna en las noches de verano y siempre consiguen nuevas razones para seguir viviendo.  

      
                                                                  

9 de julio de 2011

La última corrida



         ¿Cuando dejarán de matar animales bajo el vergonzoso amparo del arte y de la noble cacería?  Los animales no son payasos ni su habitat natural son las jaulas. Pienso, reflexiono y deseo que de una vez se ponga fin a la tortura sistemática de los animales solo por diversión, y si los niños quieren ver animales, habrá que llevarlos a reservas naturales, a África, yo que sé.
 Hay que cerrar los circos y zoológicos, por respeto a ellos y a nosotros mismos.




Herida la fiesta nacional ya prohibida,

 los toros aplauden, el respetable llora.


Hoy es la despedida, la ultima corrida, 

pero hay mejores plazas a estas horas,

y ahora me encuentro en tu guarida.



Aterrizo entre el humo de la niebla,

hechicera privada de magia negra,

mantis religiosa, depredadora nocturna,

 disfrazada 
con tu mascara veneciana , 

fingiendo ser una niña mimada.



Lenta y sinuosa es la escalada,

salvando escollos dulces y salados,

me recreo en las curvas del deseo,

rozo con el mío, tu vientre de seda,

estrellas de colores dibujan tu estela.



Como pálidos samuráis nos miramos,

sin espadas, sin temor a la  muerte,

esperando la violencia de los cuerpos,

 en mi lucha por invadir lo más profundo

de tu blanca piel, de tu rojo infierno.

            

3 de julio de 2011

Desde aqui hasta el infinito

                                                   
      
          Ya se que es muy peligroso vivir en el pasado, que no es conveniente rodearse de recuerdos, es cierto, pero sin darme cuenta siempre me zambullo en mi memoria. Mi pasado está ordenado por año, nombre, color y genero, y está a mi disposición en cualquier momento. Si pasear por mis recuerdos es un error, lo asumo.                                                                                             
        Abro la cerradura con un giro mecánico, dejo las llaves en la mesita de la entrada, me miro al espejo y me encuentro una chaqueta arrugada y una barba de diez de la noche avanzando sobre las mejillas y el cuello. La lucha por conseguir un hueco en el organigrama social tiene un precio alto que debemos pagar con nuestro tiempo. Oigo como se acerca la voz de Virginia, poco después unos vaqueros y un polo rojo de manga corta con ella dentro: "Una pizza para los dos, ¿de acuerdo?" La beso pasando mi mano por su espalda y le sonrío sin mucho afán. Nos miramos intuyendo que nos hemos subido en una rueda que gira cada vez más rápido.

            "Hay una señorita que te espera en su habitación" me dice Virginia quitándome los vasos y las servilletas de las manos,  "¿no será una señorita a la que le faltan dos dientes?" Le respondo subiendo deliberadamente la voz, "¡papá, que tarde has venido hoy!" Oigo la aguda y festiva voz de un terremoto de seis años. Me abraza colgándose de mi cuello y todo el cansancio y las heridas desaparecen. Me siento en un lado de la cama y la veo mirándome con los ojos muy abiertos  preparándose para montarse sobre mis palabras, le coloco el cinturón de la fantasía y empezamos a viajar.

          Gesticulo y le describo los pasajes y aventuras que he vivido hoy. Ella pregunta y al mismo tiempo completa mis fantasías antes de que termine la frase. Así vamos dando forma al cuento, luchas encarnizadas contra enemigos terribles de los que salgo victorioso después de persecuciones a caballo y duelos con espadas. Mientras hablo, veo a Virginia apoyada en la puerta de la cocina con una sonrisa cómplice esperándome para cenar. Por una segunda vía paralela tengo una visión panorámica de los tres. Durante una décima de segundo, el tiempo se para y doy gracias al dios de los ateos por la suerte que tengo. Mi compañera de fantasías se reserva su último juego, el de las distancias, y me invita a participar:

          - Papá, yo te quiero desde aquí hasta América, ¿y tú?

          - Yo, desde aquí hasta la luna - le digo apuntando hacia el cielo.

          - Yo te quiero desde aquí hasta el sol, ¿y tú papi?

          - Yo te quiero desde aquí hasta el infinito y no se puede llegar más lejos, te he  ganado princesa.

          - No papá, yo te quiero hasta el infinito y volver, te he ganado yo. 

            No supe que decir, había perdido, era jaque mate. Que daría yo por perder siempre de esta manera.

28 de junio de 2011

El planeta de los perros

          
             
          Alguien puede pensar que soy un antropólogo atípico, con tanto chucho en los posts lo lógico sería que fuera veterinario, o por qué no,  un perro. Quién sabe.
En esta ocasión podemos ver a "Rocky el Gamba" (alumno aventajado de Farruquito, el gran bailaor y piloto de rallys urbanos), bailando magistralmente  y dejando entrever la gran influencia que ha ejercido Peret sobre él.
          El Gamba ha revolucionado las investigaciones de los antropólogos y científicos que ya ven a perros y gatos como los nuevos herederos de la tierra, relegando al hombre al papel secundario de "un buen amigo del perro". En menos de cincuenta años los veremos abriendo tiendas, conduciendo coches y ocupando alcaldías. No nos quedará má remedio que negociar con ellos, a la baja por supuesto.

       
                                              

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23 de junio de 2011

Doble Moral

   

     Roberto y su mujer Pitita, saludan con un ligero movimiento de cabeza a sus vecinos sentados en los bancos de la iglesia. Roberto se sabe respetado y envidiado, es el teniente de alcalde del ayuntamiento, conservador y creyente como dios manda. Oyendo el sermón del párroco, recuerda sus duros comienzos, pero eso es agua pasada, él es un triunfador y todo lo que tiene lo ha conseguido a base de esfuerzo, inteligencia y a veces de astucia y algunas comisiones de sus amigos constructores: el chalet, los dos Mercedes, su posición social  y ....... su querida.
Celia es una querida auténtica, como las de antes, con piso-picadero y una boutique con franquicia de marca italiana. Roberto está seguro que ella le engaña, ya no demuestra la pasión de hace unos años y él apenas puede dormir. No hay nada que le atormente más que la infidelidad y ya ha decidido cortar con ella este mismo lunes. Mandará a Nikolai, su fiel ejecutor de trabajos especiales, para que informe a Celia de lo perjudicial que puede ser para su salud el intento de chantaje.
        Pitita odia estos sermones monocordes, pero entiende que el párroco intente guiar a los feligreses de a pie, muy perdidos últimamente. Mientras oye la letanía del cura como música de fondo, repasa mentalmente su situación en la ONG Manitas Asia. No está dispuesta a abandonar la presidencia nacional y está segura que es María Sanz, la segunda de a bordo, la que orquesta las maniobras para moverle la silla. Si alguien la busca, la encontrará, luchará con uñas y dientes para conservar su puesto.
        La atención de Pitita gira sobre asuntos locales, y Mariela, su criada filipina, ocupa ahora su mente. A Pitita se la llevan los demonios y mientras reza un padre nuestro, lee sus propios pensamientos envueltos en letras de neón:  "...después del esfuerzo que supuso acogerla en España evitando su repatriación, nos paga así. Cobra seiscientos euros que para ella sola y sin gastos de alojamiento es mucho, y ahora no se le ocurre otra cosa que pedirme un contrato laboral, pero que se habrá creído esta china. A final de mes se va a la puta calle y como está la situación económica, antes del otoño está haciendo la calle. Esta muerta de hambre se va a enterar".

        Los pensamientos de Pitita y de Roberto se esfuman coincidiendo con el final de la misa, no se han enterado de nada pero se sienten imbuidos del espíritu cristiano. Cuando salen de la iglesia ven la cartelera del cine anunciando la película "Doble moral"

        - ¿Sabes de qué va esa película, Roberto?
        - Sí, de gente que predica una cosa y hace lo contrario.
        - ¡Qué fuerte, no!

15 de junio de 2011

Spanish Revolution

  
           Si no hay una distribución equitativa de la riqueza, si el reparto lo realiza Ali Baba y los cuarenta ladrones, los más desfavorecidos, tarde o temprano, cogerán lo que es suyo. Nos vemos en la calle.

  
                                            


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11 de junio de 2011

Diego y yo


        Mi perro se llama Diego, tiene cinco años y es un labrador blanco con tonos dorados. Es uno de esos amigos en los que puedes contar aunque haya tormenta. Sé que le dedico poco tiempo, pero no puedo sacar más jugo a las veinticuatro horas.
Cuando nos separamos, Virginia me dijo :  "¿Qué hacemos con Diego?"  "Si no te importa me lo quedo yo",  le contesté después de un silencio tenso, y ahora prácticamente lo compartimos al cincuenta por cien. Cuando se lo llevo, Diego mueve el rabo como si en él tuviera un motor eléctrico. Si yo tuviera ese tipo de rabo también lo movería así al verla.

        La principal característica de mi perro es su manera de comunicarse: Diego habla. Su único interlocutor soy yo, no habla con nadie más. Hablamos de tú a tú, compartiendo puntos de vista y también tenemos algún que otro desencuentro, sobre todo cuando empieza a filosofar como si fuera el mismísimo Schopenhauer.
Mientras paseamos hacia el parque, Diego otea el horizonte en busca de colegas cuatropatas y si son hembras, mucho mejor. Yo critico abiertamente su carácter impulsivo pero él se justifica argumentando que es antinatural esconder nuestros sentimientos. Este perro cree que ha descubierto los principios de la filosofía moderna.

        - Diego, no armes ningún escándalo. Trata a las perras con respeto, todo no es sexo, ¿es que no piensas en otra cosa? - le pregunté con ironía.
        - Yo no, pero tu tampoco -  me devolvió la guasa.
        - Hay una diferencia muy importante entre tú y yo, tú ves a una perra e intentas montarla sin ningún ritual preliminar, sin conocerla siquiera. Yo primero intento conocerla, quedar con ella para tomar unas copas, al cabo de unos días la invito a cenar en casa y una vez allí, que sea lo que dios quiera. - sonreí intuyendo haberle dejado sin argumentos, pero me equivoqué.
        - Si el objetivo es acostarte con ella, ¿para qué perder tanto tiempo?, no seas hipócrita Steppen, ves al grano, si lo consigues y vale la pena, el paso siguiente sería conocerla. ¿Por qué dicen amor si quieren decir sexo?
        - No me convences, yo no puedo actuar como un animal - a Diego parece que  no le hizo gracia que utilizara la palabra animal de manera peyorativa.
        - ¿Animal? Te recuerdo que vosotros sois primos de los simios a pesar de vuestra apariencia culta y civilizada, no olvides que sois monos con pantalones - contestó Diego con aire burlón.
        - Yo no te he insultado Diego, tengamos la fiesta en paz.
        - ¿Insulto?, Estás últimamente muy susceptible, la teoría de la evolución de las especies es aceptada por todos los científicos del mundo. No es un insulto, es una constatación señor humano. Ojalá pudieras demostrar tus instintos en lugar de utilizar el 10%  de ese cerebro envidiado por todo el universo, seguro que a los tres nos iría mejor, ¿no crees?
        Noté como mi cara hervía por la ira, este perro cree que yo tengo la culpa y la solución del problema. Intenté aparentar que había encajado el golpe sin problemas y contraataqué:
         -  Diego, el parque esta lleno de perras en celo, y tu te vas a quedar con las ganas, aunque siempre puedes utilizar la sublimación para apagar ese fuego: la meditación trascendental. No te lo tomes como algo personal, solo es una medida correctora para que te inicies en el camino de la conciencia y te puedas comportar adecuadamente en el ámbito sentimental. Todo es por tu bien  -  mentí descaradamente.
        - La dictadura es una lacra inextinguible -  afirmó Diego mientras buscaba a Miss Perra San Juan en el parque. Él me conoce muy bien y sabe que mis ataques de cólera oculta no duran más de treinta segundos.

        Esa noche Diego soñó que vivía libre, rodeado de perras, en un mundo salvaje sin coches ni asfalto. Yo soñé que estaba con la dueña de un perro blanco con tonos dorados.


                                                            

5 de junio de 2011

Viajeros en el tiempo


        Cuando alguien nos pregunte cual es nuestra profesión, quizá deberíamos contestarle que somos viajeros en el tiempo. Todas nuestras acciones están encaminadas a seguir en este viaje, nuestra travesía a través del tiempo es el objetivo principal, lo demás es secundario. El tiempo es el lazo y la característica fundamental de nuestra vida, sin él no correría el agua, ni giraría el sol, seguramente formaríamos parte de un gran cuadro inmóvil. El tiempo es la clave de nuestra existencia, a pesar de pensar constantemente en el futuro, vivir habitualmente en el pasado y dejar que nuestra vida se derrame sobre un suelo lleno de tiempo perdido.

        La teoría de Einstein puso a prueba nuestro entendimiento y nuestra razón, demostrando que no estábamos preparados para aceptar que el tiempo pudiera ser una vía para cruzar dimensiones. La relatividad desveló lo que ya adivinábamos, que el tiempo no corre a la misma velocidad para todos ni en todas las condiciones, es subjetivo y relativo, muy rápido cuando estás en el cielo y tremendamente lento cuando te atrapa el tedio. Algunos dirán que estos planteamientos son muy relativos y seguramente Einstein estaría de acuerdo con ellos.

        La posibilidad matemática de poder viajar por el tiempo ha activado la mente de escritores, guionistas y científicos que pretenden mediante aceleradores de partículas que elementos subatómicos viajen una milésima de segundo al pasado, buscando el portal por el que podrían llegar los viajeros del tiempo en el futuro, como si de un puerto se tratara. El momento de este descubrimiento sería el límite temporal, nada podría viajar a una época anterior.

        Todas las formulas matemáticas que enlazan espacio y tiempo, llegan a conclusiones sorprendentes: El espacio puede ser curvo y esférico, igual que los planetas, los átomos y todas las formas básicas de vida. Un viajero en el espacio, dependiendo de su velocidad y de la gravedad a la que es sometido, puede torsionar su propio tiempo como lo haría una pelota sobre una red flexible. Los satélites GPS lanzados al espacio dan fe de este fenómeno, su velocidad y la menor gravedad, atrasan el reloj del satélite con relación al reloj terrestre.

        Todos alguna vez hemos imaginado retroceder en el tiempo para deshacer errores cometidos o rectificar una decisión equivocada, o hemos deseado también visitar el futuro y dar respuesta a muchas preguntas acumuladas, pero el presente es un escenario enorme, en él vive la vida, el ahora y aquí. El presente es suficiente. Utilizaré los recuerdos y la imaginación para desplazarme por el tiempo y si alguna vez me preguntan donde está el pasado o el futuro, no mentiré, únicamente diré que no existen.
                    

                                                  

28 de mayo de 2011

El Alpinista




         Soy un alpinista que arriesga su vida solo para tocar el espejismo de la cima. El viento me acompaña mientras el tímido horizonte se niega a ser visitado, y muy cerca de la cima puedo ver el techo del cielo nocturno salpicado de millones de islas brillantes rodeadas de tiempo, como cada uno de nosotros. Bukowsky, Henry Miller y Jack Kerouac, subieron para decirme que este tipo de vida me llevaría al precipicio, pero ya era demasiado tarde.

        A veces siento simpatía por el diablo, pero no me sorprende mi inclinación por los perdedores, seguramente apoyaría a los ángeles del infierno antes que a los habitantes del cielo, los cruzados del bien. El bien y el mal, aquí o allí, nosotros y ellos; siempre hay dos bandos que justifican la confrontación, ¿acaso la oscuridad no vive en la noche del día? ¿No son el bien y el mal dos caras de la misma moneda? Cualquier argumento puede ser volteado mediante silogismos, pero no deja de ser un juego verbal ante una misma realidad. La ignorancia siempre viene acompañada de hipócritas plañideras ante la muerte de la consciencia y el entendimiento.

        Luchamos desesperadamente, escalamos la montaña con poco oxígeno, pero no conseguimos llegar a la cima. Corremos con todas nuestras fuerzas detrás de la presa, pero la liebre electrónica se aleja cada vez que nos acercamos. Si no podemos vivir bajo un mínimo estatus económico, nos llamarán pobres; si no seguimos las reglas preestablecidas, seremos un peligro para el sistema. ¿Podemos considerar pobre o antisistema a un águila porque no tiene dinero ni respeto a las reglas? La única propiedad que poseemos es nuestra vida de alquiler, el tiempo que nos queda por vivir, ese que se nos escapa como agua entre las manos en un viaje directo y con una única parada final. Somos alpinistas que malgastan sus vidas intentando tocar el espejismo de la felicidad.

                                                           

21 de mayo de 2011

Calles vacías




          Hoy es uno de esos días en los que el mundo gira en sentido contrario. Las nubes derraman su liquido mágico mientras observan una ciudad desierta llena de asfalto. Llueve copiosamente sobre un Madrid desolado, solo veo edificios grises y calles vacías entre el sonido monótono de la lluvia. Tampoco hay gente en el Parque del Retiro, ni siquiera hay pájaros. Hace unos años se podían ver petirrojos, ruiseñores e incluso ardillas, pero ahora solo quedan árboles huérfanos de vida.
       
        La Puerta del Sol está vacía, ¿donde estarán los del 15M?  No hay ni un solo coche y los comercios están cerrados. Es posible que hoy sea fiesta local y no me haya enterado. Últimamente no se ni en que día vivo, ni por qué estoy seco con este chaparrón.
       
     Suena la música en mi mente, canciones que huelen a otoño, a calles vacías y sobre todo a ella. La recuerdo sentada en la arena al atardecer, muy cerca del mar, observando la transformación de colores sobre el agua, un caleidoscopio marino que termina convirtiéndose en un desierto rojo de estrellas centelleantes. Yo sabía que esas estrellas no eran reales, pero ¿qué es real?  
    
    Ya no hay mar, solo lluvia y tormentas, y como un yonqui con síndrome de abstinencia, me aíslo esperando que remitan los síntomas con el paso del tiempo.

        Ahora vivo en una casa más pequeña, pero para mí es suficiente. Estoy en un barrio tranquilo, en la Almudena, rodeado de cipreses y flores, me meto en el ataúd del nicho 4.115, cierro la tapa y me quedo solo con mis recuerdos.
Ojalá tenga suerte mañana y me encuentre con alguien, llevo dos años recorriendo calles vacías, justo desde el día que te fuiste de casa.


    You were right about the stars
each one is a setting sun.

8 de mayo de 2011

Aquellos discos de vinilo



          Las portadas de los discos de vinilo siempre me han dejado con la boca abierta por un motivo u otro, obras de arte inolvidables con tanto carisma que algunas son más apreciadas que el propio disco, pero a veces, un dudoso gusto por la estetica mas hortera se empeña en invadirnos silenciosamente como en este caso, siete portadas surrealistas que suponen un ataque encubierto a la raza humana:




1- Vaya tela con los de Abba en la foto de la portada, ellas parecen que van a hacer unas ñapas, pero ¿donde van ellos con esos monos?



 
 
2- Millie, por curiosidad, ¿cual es tu concepto de intimidad?  Y.....¿esa cara?, ¿será el zapato que aprieta, o .......un alien que te está atacando?. Sea lo que sea, felicita de mi parte a tu asesor de imagen, no se que le habrás hecho.






 3- Rápido, quitaos los batines que os van a hacer la foto del disco, ¡Y esos cascos fuera!



 4- Toni, la canción "Me he fumao un canuto", no informa sustancialmente del evento. Es importante saber que contenía el peta: chocolate culero, maría triposa, cogollitos, polen, hebras de plátano...  ah, y el titulo cámbialo, que parece que confiesas tu implicación en el caso Gürtel. Te has fumao un canuto ¿y qué? Dos padres nuestros y ya está, no hace falta que saques un disco cada vez que te fumes un porro. Como el título del próximo disco sea: "He violao a un camionero", nos vamos a preocupar.





5- No hace falta decir que Effie fue la profesora de canto de Amy Winehouse. Eso sí, tómate para la resaca un zumo de naranja, ibuprofeno y cuatro cervecitas, eso no falla nunca. Ah, y la foto del próximo disco, antes del drinkin. Nos caes bien Effie, aquí en España somos especialistas en colocones etílicos y si vienes algún día te diremos donde están los mejores botellódromos salvajes, con kalimochos auténticos del legendario vino Don Simón.
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6- Esta foto es un adelanto de lo que nos espera en el concurso operación triunfo 2012, por primera vez se interpretará rock duro palmeao. Fuentes cercanas a Telecinco confirman el fichaje del ballet del inserso y como presentador al novio de la Duquesa de Alba, al que vemos amenizando en el disco de promoción (ahora se llama Peter Frankenfeld, cosas de los artistas). Telecinco en otro ejemplo de lucha contra la crisis, ha  eliminado el catering, ahora cada uno se trae la panceta y la tortilla en el tupperware.


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7- El predicador karateca da miedo, es la verdad. Los discursos los comienza con la ya célebre frase: dar cera, pulir cera y acaba dándole una hostia a los ladrillos con el grito: "como hay dios", dejando a todos los feligreses listos para el sermón. Yo antes tenía pesadillas con el infierno pero ahora las tengo con el predicador. El domingo estoy en la iglesia en primera fila.

4 de mayo de 2011

Tiempo y dinero








Te espero en el bar con smoking y zapatos italianos,

tú llegas tarde, con vaqueros y con botas de cuero.

Yo pido soda con hielo, tú bebes ron del infierno.

Te escribo versos sobre el cielo y sobre el mar,

riendo me los quitas y recitas Bagdad Rap.

Contra toda mi ortodoxia, tu perfil más underground,

ni atraídos como imanes, nunca pensamos igual.

Ahora me sugieres un viaje, por las curvas de tu cuerpo,

tú me miras con malicia y sin perder ni un segundo,

aterrizas con tus besos, que saben a caramelo,

 yo te observo desde el cielo mientras subes a la cima.

Termina la batalla, solos tú, yo y el alba,

te entrego un billete violeta, pero ahora no lo aceptas,

 solo quieres cobrar con mi tiempo, esta vez,

y es que nunca estamos de acuerdo, ya lo ves.

28 de abril de 2011

Medicina y música




        De trabajo en trabajo, así estoy en los últimos tres años, empleado de banca, atracador y ahora médico. Se me ocurrió la genial idea de falsificar una licenciatura de medicina y tras unas cuantas gestiones y algún soborno, al cabo de unos días ya estaba ejerciendo como médico, tan fácil como lo cuento.
No era un médico de familia al uso, no utilizaba la química para curar ni prescribía recetas. Tampoco enviaba a mis pacientes a los especialistas ni a esos carniceros llamados cirujanos, solo utilizaba lápices de memoria USB y un poco de mi tiempo.

        Lucía fue mi primera paciente, setenta años, viuda y viviendo sola en un piso de ciento cincuenta metros. Síntomas: dolor de espalda, cefaleas e insomnio.
        - Ponga este lápiz de memoria después de desayunar, lo conecta y le da al play.
        - No tengo ordenador, doctor.
        - Se lo pide a su hija, le dice que es por prescripción médica.
        - ¡Es que no me va a mandar pastillas!
        -  Lucía, las pastillas son para ir a la discoteca, usted no las necesita. El día treinta de este mes, a las diez, vuelve y me cuenta como le ha ido. Por cierto Lucia, a esa hora viene don Arturo, se lo voy a presentar, tiene cinco años más que usted pero está hecho un chaval, también tiene dolores de espalda y el intercambio de experiencias va a ser muy positivo para los dos. Si surge algo más, ya no es cosa mía.                                 
                                         
        Ricardo: Veintidós años. Sin trabajo, poco dinero y con la  autoestima en huelga. Síntomas: dolor en las  cervicales y sudoración en las manos.
        - Ricardo, lo oyes con mucho volumen y atención al solo de guitarra, dos veces al día.
Ya sabes, sal a la calle, muevete, y sobre todo mucho seso, con ese y si puede ser también con equis.


Ana: con alergia a los maridos con manos largas. Ella solo me dijo que quería pastillas para los nervios, lo demás me lo indicó el moratón que tenía en el pómulo y su mirada perdida.
        - Ana, una llamada al 016 y esta canción antes de dormir, cuando ya no estés con él.

        Durante los tres meses que estuve ejerciendo de médico de cabecera, pude observar como los pacientes se curaban de sus dolencias físicas, por eso no entiendo por qué me echaron a la calle, ¿por no tener título? Vaya tontería, ¿tienen acaso título los políticos? Detrás de este despido deben estar las empresas farmacéuticas, estoy seguro.



24 de abril de 2011

Palabros




         "¿Por qué hablas si puedes estar callado?" Una pregunta también puede ser sabia, sin duda esta lo es. Algunas frases todavía me hacen reír cada vez que las leo, quieres decir una cosa y dices otra, volteando el significado original. A todos nos ha pasado alguna vez y si alguien está libre de pecado que tire la primera piedra. Mi gato sonríe insinuando mi autoría en algunos palabros, pero.......¿no se por qué tiene papel de fumar en su cesta?


1 - ¡Le he dicho cienes de veces que se coma el goyú!
2 - Fue una operación a vida o muerte para ponerle el pai-pai. (by-pass)
3 - Me quedé embarazada, y eso que hacíamos el córpore in sepulto. (coitus interruptus)
4 - No te imaginas lo que duele un cólico frenético.
5 - No puedes pedirle peras al horno.
6 - Ya verás cuando le envíen a Sadam Joselín los bombacazarderos
7 - Llevaron el cadáver al Instituto Autonómico de Orense.
8 - Le tocó la lotería y ahora vive como un majara. (marahá)
9 - Voy al médico a hacerme un cacheo.
10 - Cómo se nota que nadáis en la ambulancia.
11 - Cuando pasa mucho tiempo sin beber tiene colirium tremens.
12 - Ha muerto Elvira Gandhi.
13 - No distingue bien los colores porque es dalmático.
14 - Me pica la garganta, creo que tengo falangitis.
15 - Fornicaron la plaga de mosquitos. (fumigaron)
16 - Aquello era el non palustra. (non plus ultra)
17 - Tiene todos los discos de la Orquesta Filadélfica de Londres.
18 - Se cree que todo el monte es orgasmo.                                         

                                      

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18 de abril de 2011

El consultorio de Elena Francis



           Hace más de cincuenta años comenzó un programa de radio que encandiló a las mujeres españolas de la postguerra, condenadas a ocuparse exclusivamente de la intendencia en los hogares, apartadas de los circulos culturales y sociales debido en gran medida a la dictadura, a la misoginia y al machismo reinante en esa época. El consultorio de Elena Francis, basado en las contestaciones de cartas que mujeres de toda España mandaban esperando un consejo que solucionara sus problemas, escondía y reflejaba al mismo tiempo el miserable estado social del país. La manipulación del programa más popular de la radio era evidente, arañado por las garras de la censura, impedía que las mujeres pudieran liberarse, llevandolas a una oscura resignación. El programa comenzaba más o menos así:

       - Buenas noches queridas amigas, os saluda Elena Francis desde este lado de la radio. La primera carta que vamos a leer es de Flor de Luna y dice así:
         " Querida y apreciada señora Elena Francis, ante todo quiero felicitarla por su magnifico programa. Mi consulta está relacionada con mi marido, a veces me hace peticiones que mi ética y mi moral me impide concederle. Él insiste todos los sábados y ya no sé que hacer, espero atentamente su respuesta."
         - Querida Flor de Luna, igual que a los hijos, a los maridos también hay que educarlos hacia una relación basada en la familia cristiana, siempre sin enfadarlos. No debes acceder a todas sus peticiones porque en tu negación está la virtud que tu marido valorará con el paso del tiempo. Mucha suerte con tu vida Flor de Luna, puedes tomar como ejemplo a nuestra madre María, fue virgen toda su vida dentro del matrimonio.

         - La segunda carta es de Estrella de mar, y dice :
         "Estimada señora Elena Francis, hace dos meses que estoy felizmente casada pero ayer mi marido me pidió que abandonara mi trabajo de profesora que ejerzo desde hace dos años con ilusión. Él me dice que  una mujer debe estar en casa, cuidando a sus hijos y a su marido y si me empeño en seguir trabajando pedirá la nulidad de nuestro matrimonio. Espero su respuesta ansiosamente pues estoy muy angustiada."
        - Querida Estrella de mar, ser profesora y enseñar a los demás es una bella profesión y una tarea muy digna y elevada, pero el sacramento del matrimonio te guiará hacia tu realización personal como mujer, esposa y madre. Cada uno debe cumplir el papel que dios le ha encomendado y la familia es un gran reto.

         - El tercer oyente no nos ha mandado una carta como es habitual, hoy inauguramos la centralita telefónica y al otro lado de la línea tenemos a Manoli, cuéntanos tu problema:
        - Buenas noches Elena, mi consulta es sobre mi vecino. Me gusta desde hace tiempo, es diferente a todos los hombre que he conocido, pero solo hablamos del tiempo y de cosas intrascendentes cuando nos encontramos en la escalera, ¿como puedo declararle mi amor?
        - Te aconsejo Manoli que lo abordes hablándole de un tema diferente, sobre tu profesión por ejemplo y poco a poco llegar hasta los sentimientos.
        - Soy ....... sargento del ejercito, ese es el problema 
- dijo cambiando progresivamente su tono de voz.
        - ¿Quieres decir .........que eres un hombre?
        - Realmente me llamo Manolo pero cuando llego a casa me pongo el vestido, los tacones, las prótesis de los pechos, me afino la voz  y me voy a la Rambla a buscar compañía, entonces soy la Manoli. He nacido hombre pero en el fondo soy mucha mujer, aunque tengo que afeitarme dos veces al día para no raspar ..................
Elena Francis ordena cortar la llamada y prosigue:
        - Parece que hemos perdido la comunicación. Es el momento de oir unos consejos comerciales   -  Elena, roja de ira, miró fijamente a sus dos ayudantes como una serpiente de cascabel acechando a dos conejillos y dijo gritando:
        - ¿Quién coño me ha pasado la llamada de ese maricón, travestón o lo que sea, vamos a tener problemas con los tarados de la censura y con el capullo de nuestro director general ¡joder!, como si no tuviera bastante con leer estas ridículas cartas.  -  Uno de sus colaboradores se acerca rápidamente a Elena y le dice en voz baja:
        - Elena, estamos todavía en el aire, los anuncios no están preparados.  -  Elena Francis, ahora pálida y con la voz entrecortada, balbucea:
       -Ummm... parece queridos oyentes que se han oído algunas voces ajenas........ a nuestro programa, hemos tenido una.......... indeseable interferencia y ahora sí, me indican que ya está preparado el anuncio del Cola Cao.
                                             
                                                                       
                              

13 de abril de 2011

Si no fuera por la música





       Nunca he sido admirador de los DJ´s, pero el caso de Bugge Wesseltoft es especial, su elegante tecno jazz es un  regalo para nuestros oidos y nuestro cuerpo, sonidos que flotan con una cadencia hipnótica que consiguen atraparte. Este pianista noruego, hijo de un guitarrista de jazz, creció oyendo el kind of blue, de Miles Davis, entre otros genios del jazz, consiguiendo mezclar la mejor música electrónica con el jazz tradicional de una manera magistral, ganando adeptos en el mundo electrónico y en el del jazz.
       La calidad de su música abruma, sobrecoge, a veces minimalista, llega a todos los resortes del cerebro para producir sustancias dopantes. Sonidos adultos que se alejan de toda la basura comercial que nos tenemos que tragar sin remedio, como el humo que escupen los tubos de escape. Afortunadamente la música no se acabó en los setenta, y como prueba, esta joya, Try.


                                         

7 de abril de 2011

Dar sin esperar nada a cambio


                                      Camino despacio y seguro, oteando el horizonte urbano desde la perspectiva lineal que me ofrece el centro de la avenida. Pienso mientras camino, apoyándome en mi piloto automático que controla el tráfico y todas las funciones no conscientes de mi cuerpo. Camino y fabulo historias con toda la gente que resbala a ambos lados del vértice de mi trayectoria.

        Un bastón perezoso es ayudado por un anciano con boina. Dos adolescentes mojan con sus hormonas el póster del nuevo producto juvenil de moda. Una ama de casa se perfila por la esquina con un fusil de asalto dispuesta a todo para llegar a fin de mes. Un currante escapa del paro con el mono lleno de manchas irreversibles. Una pareja de monjas con burka buscan a dios sin éxito. Un agente de seguros chantajea con el miedo a los pájaros de un árbol. Toda la fauna humana está suelta, moviéndose como hormigas jerarquizadas, mientras una banda no organizada de palomas vuelan a ras de suelo, orgullosas, sin ningún respeto hacia los peatones. Camino despacio por el centro de la avenida, sabiendo que hay ojos que nos observan desde la cima del cielo, y no son los de dios.                                                      
       Los recuerdos se balancean al ritmo de mis pasos y se transforman en hologramas gigantes proyectados desde el foco de mi frente. Veo a gente y más gente sin sonrisas, solitarios, en grupo y aún solitarios, con sus monólogos internos analizando como salir del jaque en el que se encuentran sus partidas de ajedrez cronometradas. Un géiser emerge con fuerza de las cloacas expulsando chorros oscuros de odio contra lo ajeno, y si lo mezclamos con una dosis de egoísmo, se convierte en el cóctel repulsivo de todos los días.

       Como en el visionario libro de Huxley,  perseguimos una dictadura dorada que nos libere del peso de la responsabilidad, de elegir y decidir, apoyados en el soma que nos suministran nuestros camellos farmacéuticos. El prozac y la sertralina evitarán que nos matemos a dentelladas en plena calle y que nos suicidemos masivamente al son de las ordenes emanadas por Internet. A nadie le importa saber por qué estamos así, parece que no nos interesa abrir los ojos y empezar a vivir, aliviar nuestro dolor ya nos parece suficiente. Huimos de la muerte, del envejecimiento, de las tormentas y las tragedias, pero no corremos lo suficiente y acabamos sumergidos entre olas de ansiedad. Rehusamos entender y aceptar la vida como es, lluvia y sol, placer y dolor, vida y muerte. La neurosis y la paranoia entablan una batalla feroz por ocupar el primer lugar en el ranking del miedo, y mientras tanto, un grupo de activistas silenciosos se reúnen en el interior de nuestras células con el único propósito de enseñarnos a conjugar el verbo DAR.

 

1 de abril de 2011

Haciendo yoga

 

       Hay días en los que la ley de Murphy se erige en protagonista y hoy es uno de esos días. El instinto asesino flota en el ambiente, el aire está lleno de gas inflamable y una pequeña chispa puede provocar la explosión, pero yo tengo un antídoto para estas situaciones: el yoga.

Me tumbo en la habitacion de cubos con música oriental y recorro mentalmente mi cuerpo empezando por las piernas, se vuelven pesadas, la izquierda..... ...ahora la derecha........, ahora que pienso en derechas, no entiendo como aguanto a mi suegra, cada vez que la veo  tengo que morderme la lengua para evitar un conflicto global de consecuencias inimaginables. Me dice la buena señora que  "Franco hizo muchísimo por España", sobre todo limpiarla de rojos y quitarnos la libertad a todos.
Cuanto daño ha hecho el Nodo en el tierno cerebro de esa generación, las inauguraciones de pantanos con Franco a la cabeza y el seiscientos. La señora azul siempre acaba defendiendo sus teorías dictatoriales con esta frase tan original :  " una cosa es la libertad y otra el libertinaje", en fin, dios aprieta pero bien.


       Vaya, me he despistado, me he puesto a pensar sin darme cuenta. Voy a visualizar colores, esta técnica es muy práctica para evitar el parloteo mental. Verde ......... la oscuridad es verde............., este color siempre me recuerda al Romancero Gitano de Lorca. Roberto Bolaño era muy ácido con la clasificación de los poetas homosexuales. Los dividía por sus tendencias sexuales en: maricones, maricas, mariquitas, locas, bujarrones, mariposas y ninfas. Poesía y sexo, binomio eterno. Es plausible aunque infructuoso el esfuerzo de muchos escritores de literatura erótica, intentando describir sensaciones que no se pueden plasmar en un papel, que no se pueden transcribir en palabras. El sexo vive en el hoy, en el directo, con toda la locura que conlleva y utilizando todos los sentidos, sobre todo el del tacto. Todo lo demás son sucedáneos. La paja en el ojo ajeno, ¡vaya frase!, eso si que es una perversión.

       Ya estoy derivando en la verborrea mental, no hay manera, lo intentaré con un mantra.   Ommmmmmmm  .......ommmmmmmmm..........., dicen que este mantra es el sonido que producen las galaxias en su viaje por el universo....ommmmmmmm ........ , joder, el sonido que oigo y no me deja concentrarme es el del perro del vecino de arriba que ladra como un poseso. Voy a subir el volumen de la música para no oír al perro. Quizá está un poco fuerte pero todo sea por el yoga. Ommmmmmmm ........... , llaman a la puerta, ¿quién cojones será ahora? Abro y veo al capullo de mi vecino apuntándome con el dedo y vociferando: “se ha creído que su casa es una discoteca, voy a llamar a la policía”, y yo le contesto sin acritud: “se equivoca, esto no es una discoteca, es un puticlub y su mujer no ha venido hoy a trabajar", cierro de un portazo y le oigo maldecir en hebreo.


       He vuelto a perder el hilo, esta sesión de yoga se está convirtiendo en un desastre, solo me queda utilizar la postura del loto, estas meditaciones nunca me han fallado. He perdido flexibilidad pero puedo cruzar las piernas, no sin esfuerzo. Visualizo la paz, la armonía, expiro, inspiro............ , pero un dolor agudo como la dentellada de un tiburón atenaza mi pierna izquierda, es una rampa. Veo las estrellas esta vez sin hacer yoga, maldigo mi suerte y abandono esta caótica relajación.

       Suena el teléfono insolentemente y como Clint Eastwood en La muerte tenía un precio, lo miro desafiante con cara de asesino  y voy a por él:
             - Si, ¿qué pasa? - pregunto airado.
             - Buenas tardes .....  - me dice una voz de mujer, y presumiendo una oferta de telefonía móvil, la interrumpo al borde de la crisis nerviosa:
             - Ni buenas tardes ni leches, ya estoy hasta los cojones de vosotros, ¿me oyes?
             - Pero que te pasa boludo, soy Carla.
             - ¡Carla! - pronuncio su nombre con la voz de Forrest Gump y ahora soy consciente, es Carla, el bombón argentino del pub irlandés, creo que he metido la pata hasta el fondo.
             - Te llamo para ir a cenar y me montas un kilombo, gallego. Tenés que hacer un poco de yoga, pelotudo. Chao.

Me quedé con el teléfono pegado a la oreja, oyendo los tonos de su ausencia y pensando en su última recomendación sobre la  meditación. El yoga debería estar prohibido.

          

22 de marzo de 2011

El pasajero




       Hace más de veinte años trabajé en el puerto de Alicante, tenia una pequeña barca con un motor de 250cc. de quinta o sexta mano, cuatro plazas y ninguna medida de seguridad, era lo más parecido a una patera. Por ochenta pesetas tampoco me podían pedir un yate, pero esos viajes a la isla de Tabarca me permitieron retomar mis estudios que abandone a los quince años y al mismo tiempo pude ayudar a mi familia. Cuando amarraba la barca al final del día, siempre visitaba a Hugo, un viejito de pelo blanco, un artista que dibujaba quemando y tallando la madera, obras de arte selectas, pero las verdaderas perlas eran las narraciones de algunos episodios de su vida y sobre todo sus reflexiones que visitaban lejanas y oscuras zonas de sabiduría. Hablando sobre el crecimiento interior, decía:
                " una persona normal anclada en el miedo, si no crece día a día, es un candidato a la neurosis. Los datos redundantes que almacenamos de manera mecánica, no sirven para nada si no aprendemos lo esencial "
        ¿Como podía crecer y conseguir porciones de sabiduría? Hugo proponía desandar el camino realizado hasta ahora, empezar de cero y leer los millones de mensajes de nuestra cadena genética. Esa era su fórmula, pero yo no tenía ni idea de como llevarla a la práctica.
       El primer pasajero que llegó al puerto esa mañana, era un profesor universitario que realizaba un estudio biológico en la isla de Tabarca. Vestía un traje clásico color gris marengo, su avanzada edad y su pelo blanco, me recordaba a Hugo, aunque no así en la manera inquisidora de interesarse por mis conocimientos:

            -- Yo he dedicado toda mi vida a la cultura, ¿Ha oído hablar de la física cuántica?
            -- No tengo ni idea  - le dije.
            -- Pues es el secreto de la vida, ¿y de la antigua Grecia que me puede decir joven?
            -- Que inventaron las olimpiadas - le dije con ironía, sin saber a que venía tanta pregunta, ¿sería un nuevo concurso de televisión?.
            -- ¿Que me puede decir de Descartes? - contraatacó el profesor.
            -- Es el que ganó el campeonato de póquer de este año, ¿no? - ya me estaba cansando su tono prepotente y se lo hice saber con mi mirada.
            -- No se da cuenta joven que con su ignorancia prácticamente ha desperdiciado su vida. - El viento arreció tanto que interrumpió el discurso del profesor. La barca estaba a punto de zozobrar por las olas.
            -- ¿Sabe nadar profesor? - le dije, preparándome para lo peor.
            -- No - dijo aterrado.
Rápidamente saqué el asiento de madera de pasajeros y se lo dí al profesor para que le sirviera de salvavidas, era lo único que flotaba en la barca.
             -- No lo suelte por nada del mundo y rece si sabe.
       A los pocos segundos volcamos y al sacar la cabeza a la superficie, no había barca ni profesor. Intente bucear para buscarlo pero apenas había visibilidad.
Nadé unos dos kilómetros hasta el puerto y le conté lo sucedido a Lucas, el más veterano de los barqueros que estaba conmigo esa mañana. Lucas me aconsejo que no comunicara el hecho a la policía, no creía mi relato. Me dijo en voz alta, varias veces y acentuando cada silaba como si yo estuviera sordo:
             -- Cuando has salido del puerto esta mañana estabas solo, no había ningún pasajero.

       Anduve sonámbulo y sin dirección durante horas preguntándome que me había pasado, no sabía si había perdido la cabeza, pero la vieja barca desde luego que sí. Después de cambiarme de ropa y tranquilizarme, fui a la tienda de Hugo. Estaba sentado de espaldas trabajando con unas pieza de madera, me saludo sin volver la cabeza,
             -- Hola barquero, vienes pronto hoy, ¿No habrás naufragado?
             -- Si Hugo, ¿Como lo sabes?
             -- Bueno, es una posibilidad y he acertado. ¿Estás bien?  
Le conté cronológicamente todo lo que me había pasado y mi preocupación por haber tenido esa alucinación. Hugo me escuchaba sin inmutarse, como si ya lo supiera todo, hasta que comenzó a darme su versión.
             -- Creo barquero que esa alucinación ha sido un sueño dentro de la consciencia, a veces nuestro subconsciente nos quiere enviar un mensaje claro y se manifiesta así. El profesor perdió su vida por desconocer lo importante, lo esencial, que era saber nadar; de nada sirve en ese momento la física cuántica.
             -- ¿Debo preocuparme por la alucinación, Hugo? - le pregunté sonriendo.
             -- Por supuesto que no, pero si no quieres que te encierren no se lo cuentes a nadie.        
       Le di una palmada en la espalda como despedida y al girarme vi  la madera que estaba tallando, eran restos del asiento de pasajeros de mi hundida barca. Le quise preguntar como había llegado hasta aquí, pero como si hubiera leído mi pensamiento se adelantó diciéndome:
             -- Hoy ya has agotado el cupo de preguntas. Hasta mañana barquero.


Steppenwolf